miércoles, 13 de enero de 2016

El feminismo y sus concecuencias (parte 2)



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Retomando el tema de las muertas de Juarez y para terminar hablaremos sobre las consecuencias a nuestro criterio han traído estos movimientos llamados feminismo los cuales han sido tergiversados para uso y satisfacción de caprichos y sobre todo para que el gobierno nos use como sus alfiles hasta conseguir la división total entre las personas, la violencia y el caos.


Las muertas de Juarez.


En principio se consideraba como "normal"  por las autoridades policiales de Chihuahua, aun con la elevada cuota de asesinatos de mujeres, consideraban que se vivía un ambiente de altísima violencia a causa de los carteles del narcotráfico que empezaron su auge a partir de los 90, esta fue la primera linea a considerar.

En los primeros años se negaba totalmente cualquier relación entre una muerte y la otra y las investigaciones escuetas que hacían se centraban en el llamado "estilo de vida" de las víctimas, a estas las estigmatizaban como prostitutas y otras mujeres de supuesta "vida fácil"   

Cuando se hizo mas dificil oculatar el hecho que cualquier mujer pobre corria peligro en ciudad Juarez, se llego a recomendarles que portaran gas lacrimógeno o incluso a proponer toque de queda a partir de cierta hora. 

Gracias a la creciente atención mediática e internacional, las indagaciones se empezaron a sincronizar y se instalaron diversas instancias, siempre a nivel Estatal, de investigación y fiscalías. Sin embargo, a lo que se refiere la investigación criminológica lo que predomino fue una escandalosa negligencia en cuanto al aseguramiento de huellas en el lugar de los hechos y hallazgos, la investigación forense, las pruebas genéticas o el manejo de los pocos testimonios disponibles.

En lo que se refiere al seguimiento judicial, hubo detenciones y sentencias en base a hipótesis de poca credibilidad o de plano sobre la base de confesiones forzadas bajo torturas, ya que un efecto perverso, aunque probablemente inevitable de la creciente presión pública, fue la necesidad de parte de las autoridades, con cada nuevo hallazgo de cuerpos, de presentar ante la prensa a la mayor brevedad a los presuntos asesinos.

Un ejemplo es el hallazgo de 8 cadáveres femeninos en un lote algodonero, en noviembre de 2001. El criminologo Oscar Maynez, quien en su momento dirigio las indagaciones en el lugar recuerda en entrevista con la prensa, como su equipo recibio, cuando apenas habia empezado, la orden de ya presentar resultados. Pocos días despues fuerón detenidos 2 choferes de transporte publico que supuestamente se habian confesado culpables; luego se comprobó que ambos habian sido torturados para auto culparse. Hoy en día, ambos acusados estan muertos, fallecidos cada uno bajo circunstancias sospechosas; sus dos abogados fueron asesinados en la vía pública, el primero en el 2002, y el segundo en enero del 2006.

Me es muy triste ver que por la presión de la prensa y las activistas feministas el gobierno y las autoridades que están para protegernos se aprovecharon de las facultades que les hemos otorgado para fabricar culpables. Todos estos hombres detenidos, hoy en día muertos y otros tal vez purgando sentencias siendo inocentes son víctimas del mismo sistema. 

El segundo complejo explicativo sitúa los asesinatos más bien en el patrón patriarcal de la violencia intra familiar, agravado aún en tiempos y regiones de altas tensiones sociales y económicas. Desde esta perspectiva, sería sobre todo la mayor independencia económica de las mujeres trabajadores fuera de su casa la que activaría, en familiares y conocidos, el machismo arraigado y violento siempre latente.

Con toda la buena intención, no lo dudo, una activista fundo con "donativos privados" y también con apoyo del "gobierno Estatal" un centro de nombre "Casa Amiga", refugio donde también se otorga terapia para víctimas de todo tipo de violencia, tanto fuera pero sobre todo dentro de la familia.

Este enfoque tiene para autoridades e instancias investigadoras la evidente ventaja de que los familiares y la gente cercana de las asesinadas, sin excepción pobres y sin influencias, suelen estar mucho más disponibles para ser detenidos y acusados, que los miembros de familias de peso e influencias en ciudad Juarez, cercanos o entrelazados con los poderes narcotraficantes. 

Es por esto que las madres de las víctimas que integran otra fundación de nombre "Nuestras hijas de regreso a casa", rechaza tajantemente esta óptica. Sin negar la violencia cotidiana de esposos, hermanos y demás familiares, pero argumentan, que sus hijas fueron secuestradas en la calle, no en la casa, por hombres desconocidos y es muy probable que hayan sido llevadas con otros hombres pero mas poderosos.

Otras investigadores y autoras coinciden en que la serie de asesinatos está lejos de tratarse de una mera agudización de la violencia intra familiar. 

Aquí podemos observar como se recurre al discurso feminista aprovechándolo para la politización de la esfera privada y su violencia estructural, el cual ahora es invertido función de una despolitización de los hechos, al trasladar los asesinatos en la calle al ámbito privado y familiar, los situan en un contexto de machismo culturalmente arraigado y desconectado de los intereses y grupos de poder en el mundo exterior. 

Por ejemplo: El director de la Unidad Especial contra el Asesinato de Mujeres de Guatemala, Julio Roberto Méndez Hernández: "Las mujeres participan cada vez más en la vida social. Los hombres las odian por ello". (citado en Toomey 2005).
Esto parece ser una formula de fácil adaptación también para las autoridades Guatemaltecas.

Estos 2 enfoques parecen tener cierta "normalidad" las investigadoras proponen tomar justamente la "anormalidad" de los crímenes como punto de partida. 

Primero revisaron algunos elementos en los imaginarios públicos que contribuyen a cierta "mistificación" de los asesinatos. Por un lado los medios de comunicación ventilan desde hace años algunas hipótesis con cierta carga de "morbosidad" el amarillismo no puede faltar, como el de las sectas satánicas, productores de películas pornográficas, o de traficantes de órganos; pero segun algunas investigadoras no se han encontrado ningún indicio para sostener tales suposiciones. Por otro lado, hay activistas que no dejan de señalar la posibilidad de que los mismos empresarios de la industria maquila pudieran ser quienes entreguen a sus trabajadoras a los asesinos. La indudable explotación de la maquila se traduce así, sin pruebas de por medio, en un complot diabólico entre explotadores y sicarios. Finalmente citan las investigadoras que se suele satanizar incluso a la propia ciudad construyéndola como un pueblo fantasma en medio del desierto como si fuera esta quien atacara a sus propios habitantes. 

Desde mi punto de vista particular, en cuanto al manejo de películas pornográficas o snuff en el libro Huesos en el desierto  se menciona que un grupo de personas entre hombres y mujeres salieron un día a buscar por el desierto indicios sobre los asesinatos y lo que encontraron en medio del desierto fue una cabaña en la cual había colocado un pequeño escenario, una tabla en medio con las siluetas de mujeres dibujadas en ella entre otros dibujos un escorpión símbolo de los narcos, así como figuras de soldados, números cera de velas etc etc, así como pedazos de cuero cabelludo indistinto y huellas de sangre fresca, todo esto acomodado de tal manera que parecía que ahí habían filmado algo.
La autoridades locales querían que se les entregara dicha evidencia a lo cual los voluntarios se negaban, finalmente se la dieron a Victoria Caraveo, coordinadora de organizaciones civiles de Ciudad Juárez, quien la mandó a la Sub procuraduría de la zona norte del Estado. Al poco tiempo, las autoridades dirían que la tabla había sido enviada “a otra ciudad” para analizarla. Hasta ahora, el paradero de esta prueba esencial es desconocido; es como si nunca existiese (González, Huesos en el desierto, página 75).

Según la investigadora Rita Laura Segato, todo esto lleva, aunque sea sin querer, a una naturalización discursiva de la violencia, inscrita así en una línea cuasi-milenaria permanente de misoginia patológica hacia la mujer y por ende sin necesidad de explicación. Según ella, esta percepción indiscriminada de la cantidad de crímenes misóginos (pasionales, violencia domestica, abuso sexual, hasta el crimen organizado) corresponde a una fatal "voluntad de indistinción" que tiende a convertirse en una "cortina de humo" cuya consecuencia es impedir ver claro el núcleo central.

Y mientras tanto con la llamada violencia de genero se siguen abriendo centros de atención, fiscalías para la atención de la mujer, lineas telefónicas de información hasta entregar ayudas en programas del gobierno a madres solteras, lo cual hasta el día de hoy no han impedido que sigan los asesinatos de mujeres.

Cuando un crimen se convierte en feminicidio ?

Esto corresponde a la distinción de la violencia de género de la que no tiene sexo.

Este concepto se acuña en el trabajo de las autoras Diana Russel y Jill Radford. Ellas en su libro The politics of women killing elaboraron la categoria de femicide para denominar a un crimen de odio contra las mujeres diferenciándolo de la categoría neutra de homicidio.

Fue la antropóloga Mexicana Marcela Lagarde quien retomo este concepto y a la vez lo amplió, de femicidio hacia feminicidio, esto con la finalidad de enfocar el contexto de violencia estructural patriarcal en el cual se inscribe un crimen. La autora concibe el feminicidio como crimen de Estado, en deliberada analogía al genocidio, que se refiere al conjunto de crímenes motivados por misoginia e inscritos en un contexto de silencio social, ausencia de Estado de derecho y complicidad institucional. Desde el año 2005 Marcela Lagarde preside una comisión parlamentaria que investiga todo tipo de violencia feminicida en 10 Estados de la República.  (2004)

Lagarde promovió el delito de Feminicidio en el Código Penal Federal y de la Ley General de Acceso de las Mujeres a Una Vida Libre de Violencia, ley vigente en México desde el 2 de febrero 2007. (2007)

Durante su legislatura, sus logros más importantes fueron el impulso a la Ley General de Acceso para las Mujeres a una Vida Libre de Violencia  y la promoción de la tipificación del delito de feminicidio a raíz de los asesinatos en Ciudad Juárez, que gracias a su impacto mediático propició llevarlo al Parlamento, también ha impulsado la Ley de Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas y la Ley General para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.
Participó como perito en el caso Campo Algodonero, en el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos juzgó varios asesinatos en Ciudad Juárez, quien junto con 70 colaboradoras, elaboró la metodología adecuada para analizar los asesinatos excluyendo prejuicios y enfatizando las circunstancias que sustentan la violencia extrema.

Sin embargo, Marcela denuncia un tercer tipo de violencia, de motivación religiosa, como la más peligrosa para la población femenina:
“La política del Vaticano ha causado en mi país más daño a las mujeres que el narco. La cruzada de la Iglesia católica en los siglos XX y XXI es su política global contra los derechos humanos de las mujeres en España y Latino América, eliminando el derecho al aborto que hemos ido construyendo a pedacitos en los últimos 50 años”.
Violencia domestica y los crímenes en la vía pública.

Se requiere de una perspectiva que pueda enfocar la especificidad de estos últimos. Tanto la antropóloga Brasileña Rita Laura Segato, estudiosa de crímenes sexuales, como la reportera Diana Washington, quien lleva más de 20 años de cobertura periodística de esta zona fronteriza, han subrayado el carácter de crimen organizado de asesinatos y asesinos, diferenciándolos así de las expresiones espontáneas o privadas de la violencia de género. 

En su libro Cosecha de mujeres Diana Washington reconstruye lazos y enlaces entre un asesinato y otro, la actuación de agentes y sicarios, indicios de ejecuciones, pistas de corrupción tumbas y ranchos clandestinos. 

Washington, basándose en las evaluaciones criminalistas de expertos y que se va confirmando a lo largo de sus indagaciones, es la interpretación del feminicidio como modus operandi que habla de dinero y poder. El hecho de que se haya asesinado de manera sistemática y sin riesgo alguno sugiere el funcionamiento de una red corrupta de funcionarios judiciales, políticos, lideres empresariales y narcotraficantes que hicieron posible que el asesinato de mujeres en Juarez se convirtiera en deporte para algunos hombres. 
En el núcleo de estas redes criminales estarían los sicarios o las bandas contratadas, los junior de las familias más poderosas, con o sin lazos directos con los carteles de droga, narcotraficantes de estrato mediano o incluso bajo nivel y hasta ex policías. Queda claro que para una logística a gran escala, que incluye la selección y el secuestro de las jóvenes, el transporte y almacenamiento de los cuerpos, vivos y también muertos, y el deshacerse de los restos se requiere de complicidades ampliadas, la protección de autoridades y fuerzas de seguridad corruptibles. Con esto ya no se sostiene la hipótesis de un solo asesino o el serial killer ni de un solo grupo, sino más bien la existencia de redes de sangre algunos compitiendo entre si, que operan sobre un conjunto de tres premisas: el querer demostrar poder, la disponibilidad de mujeres desprotegidas por su estatus social y la experiencia y expectativa de la impunidad.
Según Washington pudiera haber también vínculos con el caso, muy resonado en su momento, de las bandas de policías violadores de la Cd. México que habían operado bajo protección oficial a finales de los años 80, posiblemente como una especie de campo de adiestramiento para las mafias policiacas que llegaron a proliferar en México durante la década de los 80 y 90.
Washington, se ha mantenido en estrecho contacto con investigadores Mexicanos y con expertos del FBI, en las pesquisas oficiales hubo al menos 3 investigaciones federales que están mas avanzadas de lo que se reconoce públicamente, ya que incluyen indicios como la reiteración de algunos apellidos de ex judiciales, políticos o empresarios posiblemente involucrados. A estos datos nunca se les dio seguimiento nadie fue investigado y nunca se hicieron públicos. 
Sin embargo hace ya un par de años, ante la prensa Inglesa Diana Washington habló de 6 hombres de negocios, 5 de Juarez y uno de Tijuana que se reúnen y matan mujeres. Según Washington algunos de estos hombres tienen conexiones políticas muy importantes por lo tanto son intocables.

Durante estas investigaciones numerosas personas fueron vigiladas. Se sabe quiénes son, "y está comprobadísimo", dijo uno de los investigadores Mexicanos. Otro investigador le escribió una carta a Vicente Fox sobre sus hallazgos. El agente no sabe si le llegó la carta al Presidente, y desde que la envió él es ahora el que está vigilado y hostigado. Como nunca se arrestó a los sospechosos, sólo se puede especular para qué fines se están usando los resultados. No se debe descartar el chantaje político o la extorsión. Anteriormente, la FBI afirmó que en Chihuahua existen dos expedientes sobre los casos, "el que muestran a todo mundo y el que se guardan y nosotros sabemos lo que contiene el que se guardan".
Las investigaciones mexicanas federales contienen relatos de oficiales y otras personas que facilitaban orgías donde se ultrajaba a mujeres que aparecían muertas después. Los investigadores dicen que algunas de las personas también participaban en los asesinatos. Entre los apellidos que funcionarios Estadounidenses y Mexicanos conocen de personas que supuestamente podrían saber de los hechos o podrían estar involucrados están: Molinar, Sotelo, Hank, Rivera, Fernández, Zaragoza, Cabada, Molina, Fuentes, Hernández, Urbina, Cano, Martínez, Domínguez y otros. No han vuelto a aparecer cadáveres en serie desde febrero, cuando se hallaron entre tres y cuatro por el Cristo Negro, y las autoridades en Chihuahua dicen que esto es prueba de que ya no están matando a mujeres. Pero informantes de la FBI han indicado que siguen las muertes, y la diferencia es que ahora los asesinos se están deshaciendo de los cuerpos de una manera espantosa. (Washington. Cosecha de Mujeres) 

La antropóloga Laura Segato indago mas sobre el móvil osea el ¿ por que ? Un antecedente importante de estudio de Segato sobre la mentalidad de los violadores en su natal Brasil, en el que exploró el significado de la violencia sexual como código comunicativo entre hombres. Desde esta perspectiva, la autora se propone la lectura del feminicidio como un texto sangriento y del asesinato como mensaje dentro de un sistema comunicativo, en el contexto de una batalla por el poder y control territorial.
Esta batalla en el caso de Juarez se ubica en una región de acumulación des regulada, una zona transfronteriza, sin límites, lugar de trasbordo de drogas, cuerpos y capitales, y a la vez convertida en una gran máquina comunicativa. La casi total ausencia de facto de una regulación del Estado, por el lado Mexicano, hace que la zona sea regulada solo por la competencia entre los llamados poderes informales o paralelos. 
Para Segato en la serie de asesinatos se muestra una violencia más expresiva que instrumental, esto con la intención de delimitar terreno, demostrar poderío y exhibir impunidad, como formas de exhibicionismo que son característicos del régimen patriarcal en un orden mafioso.
Esta violentacion extrema de mujeres serviría para demostrar un poder y un control sin límite, en este caso sobre el cuerpo-terreno de mujer, cuerpos disponibles de mujeres disponibles, que llevan un mensaje inscrito en sus cadáveres. 

El asesinato como acto de enunciación. 

Se emite con distintas funcionalidades:
  • establecer pactos de silencio
  • confirmar pertenencias
  • marcar territorios
  • ritos de iniciación
  • advertencias (hacia quienes ponen en peligro su territorialidad) incluidos activistas, familiares de las muertas o desaparecidas, periodistas o inclusive instancias públicas
Segato señala que los principales destinatarios de este mensaje no son las mismas mujeres de la ciudad sino los otros hombres de la comarca, aliados, competidores o adversarios en la guerra por el territorio.  

Las mujeres aparecen como material disponible, materia prima y residuo, trofeo u ofrenda, pero no como interlocutora de la violación como acto comunicativo. 

Cualquier acto de terrorismo sexual conlleva un mensaje extra, implícito, hacia todas las mujeres, en el sentido de querer controlarlas a todas. La amenaza de la violencia impune en contra de ellas pone limites a las mujeres, a su movilidad y su conducta en la esfera pública y privada.  

Todo esto es gracias a una perpetua impunidad. En el caso de Juarez se sobreponen y multiplican 2 tipos de impunidad: 
  • la que deja sin castigo la persecución de los carteles mafiosos y el crimen organizado
  • la que evita sancionar la violencia "invisible" en contra de las mujeres al interior de las familias
La impunidad-invisibilidad de la violencia privada se expande hacia la esfera pública, aquí también aparece el mensaje; se pueden violentar mujeres sin riesgo ni castigo.

Es obvio el desprecio a lo femenino, es un requisito indispensable para los asesinos de mujeres, no basta como móvil y explicación. No parecen ser, al menos en primer lugar, odios o placeres pervertidos, los que estarían detrás de los asesinatos, sino el factor principal parece ser la disponibilidad de estas mujeres, su condición de desprotegidas (solteras, económicamente necesitadas) y que además corresponden a un tipo de mujer "consumible". No son mujeres individuos, cuyo comportamiento o circunstancias individuales de vida las han llevado al peligro mortal, sino se les escogió y masacró como representantes de una especie, víctimas anónimas asesinados por poderes hasta ahora anónimos. Es el asesinato de una mujer genérica, de un tipo de mujer se mata a una categoría, no a un sujeto especifico. 

Es ahí donde radica y se justifica por la diferencia cuantitativa, la analogía entre feminicidio y genocidio.
A causa del escandalo mediático que empezó a hacer eco en medios internacionales sobre todo a partir del año 2000, el gobierno Mexicano empezó a incorporar, al menos discursiva mente el feminicidio en una agenda nacional, también en vista de los compromisos adquiridos en materia de DH por parte de la administración de Fox. 

A finales del año 2003 aparecieron una serie de Instancias Federales. 

Primero: se nombro a la abogada Guadalupe Morfín como presidenta de una Comisión para prevenir y erradicar la violencia vs las mujeres en Ciudad Juarez, hasta ese entonces la comisionada especial gozó de buena reputación pero no de recursos o facultades jurídicas que le permitieran poder avanzar en el esclarecimiento de los crímenes, dicha comisión carecía de herramientas necesarias para las investigaciones.  

En enero del 2004 se creo la Fiscalía especial para la atención de delitos relacionados con los homicidios de mujeres en el municipio de Juarez. Al igual que la comisión de Morfín esta Fiscalía resulto sin facultades especiales para poner en marcha sus propias investigaciones y se limitó a la vigilancia de las autoridades locales y la revisión de expedientes. Si recopiló en los casi 2 años de su existencia una lista de mas de 130 funcionarios bajo sospecha de negligencia o complicidad, pero sin que ello hubiera tenido mayores consecuencias jurídicas.

Este mismo año debido a las múltiples deficiencias constatadas en las instancias existentes, un grupo de activistas y académicas propuso en un documento denominado "Plan Alternativo para Esclarecer el Feminicidio en Ciudad Juarez" (PUEG/PIEM 2004) la creación de una sola autoridad federal, dedicada exclusivamente a Juarez, facultada d recursos jurídicos y financieros y que tramitara la atracción del 100% de los casos por parte de la PGR. Con ello se pretendió lograr la profesionalización y sistematización de las indagatorias; además se propuso introducir un nuevo formato de reparación de daño y un sistema de protección d testigos. Este plan, fue presentado ante la Cámara de Diputados en noviembre de 2004.

En el año 2005 el Observatorio ciudadano para monitorear la impartición de justicia en los casos de feminicidios de ciudad Juarez y Chihuahua, presento su primera evaluación, la Fiscalía especial sufrió de una contradicción fundamental: a pesar de que los expedientes encontrados se habían caracterizado por deficientes e inútiles, las conclusiones de la Fiscalía se basaron en la ausencia de nuevas indagaciones, en estos mismos expedientes. La Fiscalía se auto limito a la información contenida dentro de las averiguaciones previa, lo cual convirtió a la Fiscalía a una investigadora de los investigadores. Esta Fiscalía estuvo presidida por Maria López Urbina una fiscal de la PGR, y luego por Mireille Roccati jurista y ex funcionaria de DH.

Finalmente se instalo un fondo de auxilio económico para las familias de las víctimas, éste no corresponde a los estándares de una compensación en términos legales, ya que se reparte como una especie de ayuda social desvinculado de todo procedimiento jurídico.

Esta Fiscalía Especial fue disuelta y sustituida por la creación de una nueva instancia, la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Mujer conocida con las siglas FEVIM (2006), con una misión ampliada y dedicada a todo tipo de crimen en contra de las mujeres a nivel nacional. Su nueva Fiscal la abogada y feminista Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña, sostuvo que el 70% de los asesinatos se debian a la violencia domestica y el 30% restante a una violencia social fomentada en redes criminales, tráfico de niños y mujeres como también de prostitución forzada.
Con estos porcentajes tenemos que la Fiscal tiene como prioridad el combate de la violencia intra familiar. Para Pérez Duarte la impunidad en Juarez era un mito, o bien, esta seria menos dramática  de lo que la gente supone e imagina debido a la difusión en torno de los asesinatos, o la no existencia de un perfil comparable de las asesinadas, una de las bases principales para pensar lo sistemático del crimen.
Pérez Duarte también cuestiona el posible secuestro violento de las víctimas, y construye otro relato de relativa corresponsabilidad de las jóvenes.

"Las enganchan, mediante engaños, evidentemente de dinero y empieza a tener cosas que no habían tenido nunca antes, mientras las están preparando y luego resulta que el ser edecán no nada más es ir a los grandes congresos para acercarse a la gente y en esta algo más entra también la prostitución y muchas veces el asesinato"

Este relato invierte las responsabilidades dando culpa a las asesinadas por caer en trampas fácilmente evitables, esto movidas por el interés de adquirir cosas que no habían tenido nunca antes. Con esto dicho se cae en el argumento que las autoridades locales habían sostenido cínicamente en los primeros años, el estilo de vida de las mujeres y una probable relación con su posterior asesino.

Tal como lo hizo el Procurador de Chihuahua, en algún momento, constató que "seria muy difícil que alguien que saliera a la calle cuando esta lloviendo, pues sería muy difícil que no se mojara" ...

Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña, renunció poco después al cargo (diciembre de 2007) debido, entre otros factores, a la no consignación de responsables en el caso de las mujeres víctimas de violencia sexual en San Salvador Atenco, Estado de México, en 2006, así como la dificultad para consignar los casos de pederastia denunciados por la periodista Lydia Cacho.
 
Fue así que con casos aún sin resolver como el feminicidio en Ciudad Juárez y las 14 violaciones de mujeres perpetradas por militares en Castaños, Coahuila, la FEVIM desapareció en 2008 para dar pie a la actual FEVIMTRA.

Según el acuerdo A/024/08, publicado en el DOF, esa Fiscalía Especial estaría “facultada para investigar y perseguir los delitos federales relacionados con hechos de violencia contra las mujeres y de trata de personas”.

Guadalupe Morfín Otero, ex comisionada para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres en Ciudad Juárez (2003-2006), tomó posesión de la nueva instancia adscrita a la PGR y sustituyó a Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña.

En ese momento, organizaciones civiles se opusieron a la creación de la FEVIMTRA, pues consideraban que “al ampliar sus facultades a la trata de personas la Fiscalía perdía su esencia” como organismo especializado en la atención de la violencia contra las mujeres.

Morfín Otero renunció al cargo en septiembre de 2009 para buscar la presidencia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Pero antes de su salida, cerró el caso (luego de tres años de tener “congelada” la investigación) por tortura sexual (violación) contra 11 mujeres cometida por policías de los tres niveles de gobierno durante los operativos del 3 y 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco y Texcoco, y declinó su competencia a favor de la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM).

Posteriormente fue designada al cargo Sandra Irene Herrerías, quien renunció a finales de 2011, para quedar al frente de la entonces recién creada por el gobierno de Felipe Calderón Procuraduría de Atención a Víctimas (PROVÍCTIMAS.

Es de mencionar que con la creación de esa Procuraduría se inició el traslado de información y bases de datos en torno a los temas relacionados con atención a víctimas de delitos, pues se eliminó la facultad de la FEVIMTRA de atender a víctimas.

Angélica Herrera Rivero asumió la titularidad de la dependencia por un periodo de sólo seis meses, para luego ser sustituida por Nelly Montealegre Díaz, quien se mantuvo en el cargo hasta agosto del 2015.

NULOS RESULTADOS

Además de los casos de violaciones a Derechos Humanos que la FEVIMTRA ha declinado investigar, o que ha cerrado sin dar resultados, la dependencia también tiene escasos resultados en la investigación de otros delitos, ya que en cuatro años (2010 a 2013), sólo resolvió satisfactoriamente 214 casos de violencia y 69 denuncias por trata de personas
En 2010 fueron consignados 53 delitos de violencia contra mujeres y niñas; para 2011 el número de consignaciones ascendió a 71, mientras que para 2012 apenas hubo 41. Hasta octubre de 2013 la dependencia registraba 49 consignaciones por estos crímenes.
El total de consignaciones es mucho menor respecto al delito de trata (clasificado por la FEVIMTRA como explotación sexual, laboral, ambas, extirpación de un órgano tejido o sus componentes, y esclavitud o “prácticas análogas” a la esclavitud).

En 2010 hubo un total de 18 consignaciones, y en los años posteriores el total fue de 31, 11 y nueve, respectivamente.

Es de mencionar que según el Diagnóstico Nacional de Trata de Personas, elaborado por ONU-México, se estima que 30 mil mujeres son víctimas de trata en el país.

La titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Arely Gómez González, nombró como titular de la Fiscalía Especializada para los Delitos de Violencia Contra las Mujeres y Trata de Personas (FEVIMTRA) a Ángela Quiroga Quiroga.
Hasta julio de este año, la nueva titular de la FEVIMTRA se desempeñaba como directora General del Instituto de Estudios Judiciales del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal y Secretaria Técnica de la Comisión Nacional de Tribunales Superiores de Justicia de los Estados Unidos Mexicanos.
Quiroga Quiroga es abogada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y candidata al doctorado en Administración y Gobierno del Poder Judicial, explicó la PGR en un comunicado.
En su trayectoria profesional, la nueva encargada de atender los delitos de violencia contra la mujer también ha sido investigadora honoraria del Instituto de Investigaciones Jurisprudenciales y de Promoción y Difusión de la Ética Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, y presidenta Adjunta de Norte, Centro América y el Caribe de la Organización Internacional de Educación Judicial.

Como podemos ver los logros de las verdaderas activistas feministas han sido el empoderamiento de las víctimas y sus familiares, alguno que otro pago mas no una indemnización como tal. Muchas personas han pasado por estas Fiscalías las cuales no han resuelto gran cosa y como vemos algunas de ellas ponen en duda la reputación de las mismas víctimas volviendo así a victimizarlas después de muertas.
Después de todo esto en Juarez la situación no cambia pero no es solo esa Ciudad ni ese Estado es en todo México donde se sufre la violencia y no solo contra la mujer, en el caso de Juarez se hizo una categoría a este tipo de mujeres humildes de la clase trabajadora mujeres de las cuales se sabe sus familias no las extrañarían a algunas y que por otras no tendrían el recurso para pelear por su justicia. 

Y es de toda esta lamentable desgracia de la que algunas feministas se agarran para el chantaje emocional hacia una sociedad que cree que al ceder ante caprichos esta actuando con justicia.
   
“El Vaticano ha dañado más a la mujer que el narco”

Esta expresión de la feminista Lagarde un tanto contradictoria ya que podríamos decir que el Vaticano es un cartel pero todos los fanáticos intolerantes misóginos que integran el narco están lavados del cerebro por las enseñanzas absurdas de la religión que predica el Vaticano o la iglesia católica con su biblia. Es el narco la cultura mas fanática-religiosa que abunda como cucarachas en toda la tierra. Y ambos han hecho ya mucho daño el primero enseñando-justificando y el segundo llevando a la practica la misoginia escrita en la biblia.

Marcela Lagarde solo ha renegado del Vaticano porque este esta en contra del aborto.

Marcela denuncia un tercer tipo de violencia, de motivación religiosa, como la más peligrosa para la población femenina: “La política del Vaticano ha causado en mi país más daño a las mujeres que el narco. La cruzada de la Iglesia católica en los siglos XX y XXI es su política global contra los derechos humanos de las mujeres en España y Latino América, eliminando el derecho al aborto que hemos ido construyendo a pedacitos en los últimos 50 años”.




Antes de que Lagarde vea como derecho integro de la  mujer a el aborto me gustaría que mejor nos hablara sobre el TLCAN y como desde su firma en 1994 ha sido una de las causas  de la explosión de feminicidios en Juarez.

Las investigaciones han demostrado una correlación entre los problemas económicos y políticos y la violencia contra las mujeres a lo largo de la frontera. Concretamente, las investigaciones de Pantaleo han demostrado que el TLCAN, como un enfoque capitalista, ha creado directamente una devaluación de la mujer y un aumento de la violencia ejercida. Además, de acuerdo con Wright, en el período de tiempo comprendido desde la aplicación del TLCAN en 1994 y el año 2001, «la tasa de homicidios para los hombres aumentó en un 300 %, mientras que para las mujeres aumentó en un 600 %». Debido a la importancia que ha tenido el TLCAN como uno de los posibles factores que ha permitido el aumento sostenido de asesinatos de mujeres en la ciudad, se ha sugerido en varias ocasiones la modificación del TLCAN, incluyéndose en éste disposiciones acerca de la defensa de los derechos humanos.

Para examinar los feminicidios en Ciudad Juárez, es importante considerar el impacto del tráfico de drogas. Juárez es la sede del cártel de drogas mexicano que ha resultado en altos niveles de violencia que han sido dirigidas a la población mexicana.
Juárez es el cartel de drogas mexicano que ha producido los mayores índices de violencia directa hacia la población mexicana.
Se cree que los feminicidios en Ciudad Juárez pueden estar relacionados con los poderosos cárteles del narcotráfico a lo largo de la frontera.
Además, las pandillas se han convertido en una amenaza permanente, sobre todo a las mujeres en la frontera. La actividad de las pandillas crea un alto riesgo para las mujeres, especialmente debido a la bajísima protección institucional existente.
A menudo, la misoginia es un rasgo frecuente de la actividad de las pandillas.
De acuerdo con un estudio realizado en 2008 utilizando la Base de Datos Feminicidio 1993-2007 en El Colegio de la Frontera Norte, la cual documenta los hechos de feminicidio ocurridos entre 1993 y 2007, el 9,1 % de los asesinatos de mujeres fueron atribuidos al crimen organizado y actividades de narcotráfico.

Durante aquella legislatura, impulsó la Ley General de Acceso para las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, fundamental porque considera todos los tipos de violencia de género; y promovió la tipificación del delito de feminicidio a raíz de los asesinatos en Ciudad Juárez . “Este caso se volvió muy mediático y hubo una enorme solidaridad que nos permitió llevarlo al Parlamento. Por primera vez en la historia de nuestro país, conseguí un presupuesto especial para investigar y descubrí lo que suponía como hipótesis: que esa violencia no solo sucedía en aquella ciudad; solo en el Estado de Chihuahua descubrimos al menos 10 focos rojos más importantes que Juárez. Lo excepcional de Juárez fueron las denuncias de lo que pasaba y la exigencia de justicia”. Marcela también participó como perito en el caso Campo Algodonero, en el que la Corte Interamericana de Derechos Humanos juzgó varios asesinatos en Ciudad Juárez. Aunque con un carácter simbólico, aquella sentencia sentó “un precedente importantísimo porque declaró culpable al Estado mexicano por no haber garantizado el derecho de esas mujeres a una vida libre de violencia”.

Esa ley de violencia hasta la fecha no la aplican la FEVIMTRA ni conoce esa ley, sentencias simbólicas no nos sirven de nada ya que los asesinatos de mujeres no fueron simbólicos fueron literalmente violentos, sádicos y hoy en día solo hay delitos fabricados contra hombres para acallar a la prensa que es lo que mas le importa al Gobierno en general.  Yo no veo ningún político o empresario en la cárcel bajo la sentencia de feminicidio.

Otra contradictoria feminista quien fuera Fiscal de la FEVIM Perez Duarte y Noroña renuncia por no estar de acuerdo en el procedimiento de solo 2 casos pero los muchos casos en Ciudad Juarez le parecieron un mito sin dejar a un lado que hizo responsables a las víctimas de lo que les había sucedido por su "estilo de vida". Y si se tratara de puras prostitutas quiere decir que ellas tienen la culpa ? Creo que en México deberías de trabajar por el empoderamiento de la mujer prostituta ya que muchas mujeres viven de esta profesión. Aboga por el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia pero ella también las has violentado al especular sobre el estilo de vida de las víctimas en Juarez, y hacer pasar por un mito a la violencia que se vivía o vive en esa ciudad.

Mientras tanto en el Estado de México otro lugar en donde resulta difícil  vivir si eres mujer...


Para el secretario de Gobierno del Estado de México, el alto índice de feminicidios que se reportan en su entidad no tiene nada que ver con la impunidad ni con la violencia ni con el machismo ni con la incapacidad de las autoridades para evitarlos. No, para el secretario de gobierno del Estado de México, José Manzur Quiroga, que su entidad sea donde más muertes de mujeres suceden es por una razón lógica, de sentido común: hay más asesinato de mujeres porque hay más mujeres. Así de simple.
En una reunión de trabajo en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, el Secretario de Gobierno Mexiquense, Manzur Quiroga, dijo: “Es algo que nos angustia los feminicidios, pero tendríamos que comparar cada uno de los delitos por cada 100 mil habitantes. No podemos nosotros hablar de un número tan importante, como reconocemos que hay de muertes de mujeres y muertes de hombres, sin considerar el número de habitantes que hay en el Estado de México. No es posible comparar el Estado de Tlaxcala con el Estado de México, simplemente por el número de habitantes”.
Según esta lógica, lo que se precisa para combatir el feminicidio es que se reduzcan el número de mujeres en el Estado de México.
Cifras que manejan organizaciones de la sociedad civil indican que en el Estado de México ha habido 922 homicidios dolosos de mujeres entre 2005 y 2011.
El miércoles pasado el periódico inglés The Guardian publicó un reportaje titulado “Las víctimas “invisibles” del Estado de México, el lugar más peligroso de México para ser mujer”, donde evidencia el peligro que significa ser mujer en dicha entidad y la poca atención que el gobierno del Estado de México le presta a este problema.

La cuestión es porque ninguna de estas resonadas feministas a conseguido la aclamada justicia por parte de las familias de las asesinadas de Juarez ni de ningún lugar de México. En la cárcel puros chivos expiatorios, delitos fabricados y un par de abogados muertos por defender la inocencia de los inculpados. Un Egipcio condenado por sus antecedentes violentos pero los asesinatos continuaron. Casualmente Lagarde perteneció al PRD, osea, es política y  ni que decir de Perez Duarte y Noroña quien fue Funcionaria del Gobierno como Fiscal de la FEVIM. 


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